Una onboard de Nürburgring Nordschleife desde un Porsche 911 993 Carrera 4

Porque sí, porque vídeos como este no necesita mucha más explicación que el placer de ver a este hombre dar caza a un 997 MkII GT3 calzado con semis y el perseguidor con unos Federal 595 RS-R, como se tira, como juega con el volante, los cambios, el circuito, etc. Mola, ¡y punto!

Me sigue gustando como se ve tan cláramente la diferencia entre conducir un coche poco potente y uno bien gordaco en cualquier circuito (que tampoco es algo que no supiera ya de antes), y como cuanto más gordo el bicho, más gordos tienes que tener los huevos y más curvas van apareciendo. En fin… que sólo puedo recordar mi vuelta con el swift por debajo de 10 minutos (el coche hace 8:40) y echarme a llorar (aunque no iba a tope), pero ya volveré ya…

Descubriendo el mito: nuestras vueltas al Nordschleife

Bien, ya tenemos pensado donde vamos a dormir, qué vamos a usar para rodar en el Ring y cuantas vueltas queremos dar, como hemos visto en la parte anterior. En nuestro caso eso nos sitúa a las 7 de la mañana un sábado desayunando en una casita en los alrededores del Ring. Ni en los mejores sueños me hubiera imaginado eso, pero ahí estamos, con una mezcla de nerviosismo y ganas por experimentar lo que será rodar en el Ring.

Lo primero que hacemos una vez salimos es ir a la oficina de Rent4Ring a recoger el Swift. Tras rellenar unos papeles y asistir a una charla de seguridad con las normas que hay que cumplir en el Ring nos acompañan al coche. Una vez lo ves en directo te parece una máquina bastante llamativa. La estética deportiva del Swift se junta con lo rebajado de suspensión, las llantas, las Toyo y lo que se vislumbra del interior desde fuera (básicamente unos baquets, barras y poco más lleva el coche). Nos subimos y enfilamos el kilómetro y poco hasta el circuito para empezar la aventura…

[ Leer más ]

Un viaje de ensueño: Nürburgring Nordschleife

Un viaje que hay que hacer una vez en la vida. Así podríamos definir, igual que hace mucha otra gente, lo que para los amantes del automovilismo sería su primera experiencia en Nürburgring Nordschleife «el infierno verde» (o el Ring para los amigos). Llevaba tiempo queriendo ir, pero cuando hay ganas se buscan las formas, y la de este verano ha sido una buena oportunidad aprovechada.
SONY DSC
SONY DSC
 
Ya en mayo los amigos de 8000 vueltas pusieron los dientes largos subiendo al Ring con sus coches, y entonces empezamos a maquinarlo Javier Ranz y yo. Él se iba para Alemania unos meses durante el verano, así que quedamos en que yo iría en avión a algún sitio intermedio, me recogería en coche y bajaríamos al circuito. Allí alquilaríamos algo con lo que rodar. ¿Queréis saber qué tal nos fue?